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27 de abril, 2018

Rogelio Yrurtia. Canto al trabajo

 

Curada por Andrea Elías directora del Museo Casa de Yrurtia, (Ministerio de Cultura de la Nación), presenta obras y documentos del monumento Canto al trabajo, uno de los grupos escultóricos más sobresalientes del arte argentino, inaugurado en 1907 en la plazoleta ubicada en Paseo Colón e Independencia, de la ciudad de Buenos Aires. 

Yrurtia recibió el encargo del monumento de la municipalidad de Buenos Aires en 1907, y a partir de ese momento su propuesta original fue modificándose y creciendo en cantidad de figuras a lo largo de los años que le llevó la realización en su taller parisino. Canto al Trabajo, fundido en los talleres de Alexis Rudier en París, se inauguró en el Museo Nacional de Bellas Artes en 1922. El grupo se expone allí hasta 1927 fecha en la que se lo instala en la Plaza Dorrego (San Telmo), lugar en el que permanece una década.

Las esculturas en bronce que se presentan son estudios para el monumento y forman parte de la colección del Museo Casa de Yrurtia.  La fundición, realizada a partir de los yesos que conserva la institución, fue encargada por Lía Correa Morales -esposa del escultor- durante su gestión como directora.

La muestra incluye retratos y material de archivo del museo, y del Instituto Tarea de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Podrá visitarse hasta el 29 de julio.

 

Rogelio Yrurtia

Nació en Buenos Aires en 1879. Hijo de inmigrantes vascos dedicados al comercio vivió durante largos períodos en París, donde montó un taller y realizó gran parte de su obra. En el año 1898 comenzó sus estudios en la Sociedad Estímulo de Bellas Artes y en 1899, con 19 años, obtuvo una beca del Estado Nacional para estudiar en Francia. En 1902, se consolida en el mercado artístico gracias a su primera gran obra: Las Pecadoras.

Durante los años consiguientes, el Estado argentino le encarga diversos monumentos que actualmente se encuentran emplazados e la Ciudad de Buenos Aires. Entre ellos, Canto al Trabajo, Monumento al Coronel Dorrego, Monumento al Dr. Alejandro Castro, Mausoleo de Bernardino Rivadavia. A partir de estos trabajos, la vida del escultor transcurrirá entre Francia y Argentina, ya que todos los monumentos son fundidos en París, donde Yrurtia reside hasta 1920.

Rogelio Yrurtia muere en Buenos Aires en 1950.